Dios me libre de hacer spoilers en esta, mi reseña, solo algún que otro guiño. Por cierto, es insoportable escuchar argumentos en contra de ver los tráilers de las películas, son dementes quienes defienden esa postura. El contexto geográfico es Noruega en este libro, y avanzo para quien no sepa mucho, que si el clima es frío, las familias ídem.
Me ha gustado mucho la costumbre noruega -aunque de origen africano- de partir una clementina en momentos de reunión, ya sean encuentros de alegría o de tristeza. Por lo visto, una vez se parte, se da un gajo al menos por persona, para simbolizar que "estamos juntos en esto".
Como cita que le robo al libro, podría ser: "he could not stand them because of what he has done to them". Es decir, que no soportamos ver a quien tratamos mal, porque precisamente nos recuerdan lo mal que les tratamos, nos recuerdan nuestra propia miseria. Es un sentimiento noble, lo contrario sería psicopatía. Qué nivelazo Andrés, leyendo en inglés y todo. Es un sentimiento noble este también, pero la cita era en inglés dentro del libro, quizás la autora también la ha robado, el resto era todo en español.
Según Fernando Aramburu: "La literatura es muy larga, la vida muy corta. No te agobies por algún libro que no hayas leído o no hayas terminado". Pese a que está bien conocer a Freud y Jung en la literatura mediante este drama psicológico, si no te lees este libro, no te agobies demasiado, puede ser el ayuno de la Cuaresma que empieza hoy.
En resumen, me ha parecido una mezcla entre Patria, Los renglones torcidos de Dios y Cinco horas con Mario, no diré si en cuanto al estilo, a la trama o al formato para no dar más pistas. Haz balance personal de esos libros, y si te sale positivo te lo recomiendo, y si te sale negativo pues no.