Esa mezcla de etnias, dialectos y religiones da lugar a un ecumenismo patente en la propia vida de Pi. Cogido de pinzas humorísticas, nos presenta un tapiz de esta mezcla pintoresca: islam, hinduismo y cristianismo.
Este libroji es prácticamente un ensayo teológico desde el enfoque de la zoología, lo cual no esperaba para nada. Aunque suene extraño, es sumamente interesante. En cualquier caso, nosotros somos también animales, criaturas. Lo de "libroji" es porque "-ji" es el sufijo indio para transmitir respeto y cariño.
Si es lógico que Dios se anunciara a sí mismo con historias de hombres en la Biblia, es lógico que Pi Patel haga algo parecido. Esta historia tiene origen en la India, en una familia propietaria de un zoo en Pondincheri. "Tengo una historia que le hará creer en Dios" es la frase que resume la vibrante historia.
Quiero defender el noble trabajo de Pi y su familia, en defensa de los zoológicos: "En un zoológico hacemos por los animales lo que hemos hecho para nosotros mismos en nuestras casas: reunimos en un espacio pequeño lo que la naturaleza ha extendido". Aquí ya lo borda: "Soy consciente de que los zoológicos ya no están bien vistos. La religión tiene que hacer frente al mismo problema. Los dos están plagados de ciertas ilusiones referentes a la libertad".
También es conmovedora la escena en la que la Virgen se aparece a Pi: "Me sonrió con benevolencia y ternura. Después de unos segundos, me dejó. El corazón me latía del miedo y la dicha. El Señor tiene junto a Sí la bella recompensa". Y yo, aquí, en Fátima, Semana Santa, piénsalo.
A parte del calado teológico, las aventuras de Pi naufragando son una oda a la esperanza, una arenga al agradecimiento divino y una epopeya psicológica. Totalmente recomendable.
