Prefiero ser valiente perdedor a cobarde ganador. En el capazo de carreras -si es que se pueden llamar así- que no cumplen ni las expectativas que se espera de ellas ni las que el propio sujeto esperaba -si es que esperaba algo- se aglutinan una retahíla de absurdos e inútiles grados. A continuación los describiré puesto que merecen unos versos cada cual de ellos, aunque les voy a dedicar solo un poco menos de lo que cualquier ser humano dedica a poseerlos como propios y tener la legitimidad de poder colgarlos en su LinkedIn.
¿Que quién me creo como para hablar de algunos de ellos de tal forma? Si pretenden que se empiece sin faltar al respeto, voy a hacerlo diciendo la verdad, camino siempre sano por el que recomiendo andar: la universidad comenzó y terminó en Bolonia. Eso sufrimos ahora, nuestro manjar a la boloñesa.
Quizás me intuyan ingeniero o en proceso de, pues sí, tiene usted razón, la verdad por delante. Creo que no me he equivocado por ardua que sea tal ingeniería, pero prefiero mostrar un título mínimamente digno a la salida de la universidad. Y mucho ojo, no les voy a negar que muchas veces tengo ciertas asignaturas a la boloñesa.
Así pues, me es muy fácil y argumentos tengo para empezar con Periodismo. Por favor, esa salsa carece de muchas cosas y cuidado no le pille caducada, le recomiendo mezclarla con un ligero tinte de historia o le sabrá a poco. Un colega mío, C., estudia solo periodismo y lógicamente el añadido de sabor lo ha puesto combinando no una carrera, sino un trabajo a tiempo parcial y no remunerado, sin ayuda alguna de la universidad para encontrarlo. Está en primero todavía el chiquillo, olé por él. Me ha llegado a decir C. que tiene ilusión por hacer otro grado en paralelo el año que viene. Al menos C. algo de consciencia sí que tiene, y yo esperanza de que él salga adelante. Y bueno, creo que todos tenemos una buena opinión fundada de lo que aporta el “periodismo de calidad”.
CAFD: mucho dolor de cabeza no te entra si piensas en tal grado: Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Es lógico que, como me cuenta I., salgan de borrachera 24/7, no para olvidar la mucha carga que tienen, sino para afrontar la dura realidad de no hacer nada en 4 años. Dormir, jugar a la PlayStation 4 -Fifa o Call of Duty les recomiendo, aunque eso ya a gusto del comensal-, dormir la siesta del borrego, comer, siesta oficial y más Play es la agradable, pragmática y vacía rutina que te ofrece este insípido aliño. Cuatro años sabáticos se pueden pagar caros.
No hay derecho a que se empiece con el pie izquierdo una bonita parte de la vida como es la universidad, por eso no os recomiendo Publicidad. Muy parecido a periodismo, en este caso mejor estudiarlo en un máster tras hacer algo más serio. Creo que no le voy a dedicar más tiempo a este Grado que me esperan a la vuelta de la esquina unas prácticas muy majas de Termofluidodinámica.
Me hace ilusión describir Filología, más recomendable Hispánica que cualquier otra. Si no sabes qué estudiar métete a Filología. porque mientras dures, algo de cultura habrás aprendido. Por mucho que desmitifique cualquier grado en esta entrada, realmente la persona hace a la carrera y no la carrera a la persona. Con lo cual, si no sirves en una, tampoco en otra. Enhorabuena si al menos te propones leer durante 1 o 2 años, es un acierto provisional. A esta carrera le doy un aprobado debido al contenido cultural que aporta. En este capazo incluyo Historia del Arte. Para Bellas Artes realmente hay que estar capacitado y ser un gran artista.
Como ves, lo mío no trata de una hermética repugnancia hacia las letras. Que conste que las letras aportan mucho, y los refranes con los que nos deleitan mucho más, tienen siempre su parte de verdad, me viene a la cabeza ese que dice: “El que vale, vale; y el que no, ADE”. No voy a decir que sea inútil, pero sabe a poco y se hace bola, Derecho o Turismo pueden ser edulcorantes adecuados para la susodicha.
Mucho cuidado con el arma de doble filo, no se engañen, me refiero a Magisterio. Los profesores perfilan el futuro del país, hay que cuidarlos, NO a los recortes en la educación (antes van los de Igualdad). Para aquel sujeto cuya pasión realmente son los niños y tiene la destreza y paciencia y caoacidad para ello, el grado que se les ofrece es un puro trámite burocrático de ir a secretaría a recoger el título. ¿Es su caso? Por favor, hagan lo que hizo mi amigo F., estúdiala a distancia y dedícate a otra cosa mientras. Si, casualidades de la vida, su caso es que se introduce el primer día de clase en el aula de Magisterio sin saber todavía qué quiere, salga de ahí de inmediato y diríjase, como ya le he indicado, al aula de Filología. No te hagas daño a ti mismo, y rezo para que no se lo puedas hacer a inocentes niños con tu incompetencia en un futuro no muy lejano.
Si su prioridad es el sueldo o posición, no le recomiendo periodismo, sino Medicina, que aunque las habilidades técnicas que se requieren son ingentes, el día a día es tratar personas. Y recuerde, las personas no son un medio, son un fin. Aún subyace ese caché social para con los médicos: decir "soy médico" suena sólido, como decir "soy militar", "soy piloto". Huele a vocacional, a prestigio. Por cierto, lo de piloto cada vez menos.
En el estante de salsas baratas se encuentra Economía, nada que ver con las Económicas de mis padres en su día. No sé por qué se llama así, debería llamarse Cultura General. Sabes un poco de todo, pero no sabes hacer nada. Cuanto antes compagínalo con un trabajo profesional para aprender.
Para estudiar una Ingeniería -me da igual cuál- no hace falta ser ingenioso, simplemente querer estudiarla. Ese deseo, esa ambición, pueden darte un empuje suficiente para terminarla sin saber cómo. Pero coge carrerilla para no quedarte a mitad.
Tras estas bendiciones y maldiciones, no dudes qué carrera estudiar, sino si estudiar una carrera es lo tuyo. El dónde y el qué son meros accidentes. Si te adentras, permíteme un consejo: lo importante no es saber, sino conocer al que sabe, rodéate de los mejor compañeros posibles porque como en la vida, tirarán de ti para arriba.
