Carta al rey (Tonke Dragt)


Debo irme a la cama y velar mi descanso. Pero alguien se hace eco en mi cabeza: es Piak (protagonista de 'Carta al rey)', aspirante a caballero de la corte real. Ahora sé que está a una sola noche de convertirse en caballero real y no me deja dormir. Él debe velar para convertirse en caballero, yo debo dormir. Pero no me deja dormir la intriga, y a él no le dejan velar porque alguien toca en la capilla en la que está preparando su candidatura. Le interrumpen para rogarle una misión vital, que haría derrumbar sus planes previstos.

Esa misión suya me hace a mí romper mis planes previstos, y así fue la primera vez que en una noche leí 200 páginas del tirón. Mi recuerdo de este libro es el primero de destemplanza como lector, de entusiasmo febril a costa de un libro de aventuras, intrigante y ágil. Ese recuerdo me obliga a situarlo en mi once de gala, del que no creo que caiga.

Fue publicado en 1962 y en Siruela en 2005. Fue elegido Mejor libro juvenil del año luego, y en 2004, recibió en su país el Griffel der Griffels («Premio de los Premios») reconociéndolo como el mejor libro juvenil de los últimos cincuenta años. Wow, no me extraña.