Los renglones torcidos de Dios (Torcuato Luca de Tena)


Pensé que no haría reseñas de libros leídos hace un tiempo. Pero yo también estoy 'un poco loco', como Coco, o como Alice Gould -protagonista de esta novela-. La posible locura nos la traslada a los lectores, no sabemos si es muy atrevido considerar a Alice interna o externa al manicomio. He ahí la magia, el truco solo se desvela entrando en la novela (y ahora en el cine).

La realidad de los internos en centros psiquiátricos es muy dura, y normalizarlo es también un camino igual de duro. Normalizarlo pasa por asumir realidades de esta índole: "¿Cómo va a ir? ¡Como siempre! ¡Si tuviese un cuchillo me rebanaría los ojos!"

Confieso que el esquema de la novela es muy de Agatha Christie, una primera parte muy descriptiva y pausada, para una segunda parte dinámica y resolutiva. En el descanso entre uno y otro pudieron  pasar meses, de hecho, es el libro con el que experimenté que los libros son retomables. Tan es así, que retomé las 200 páginas finales en una semana y en época de exámenes.

"Créeme que lamento mostrarme tan duro contigo, máxime en vísperas de tu despedida. Pero considero que la justicia pertenece a un rango moral superior a la cortesía". Para ser justo y poder transmitir bien el mensaje, debo concluir con lo siguiente: ¿A qué Alice querrías? ¿A la sana o a la loca? ¿O simplemente a ella, con todo? Ahí está el misterio de Alice, tuyo y mío. Gran libro, que vivan los renglones torcidos de Dios, nunca mejor dicho.