Aquel libro, volé entre sus páginas, no me escondo. No me atrevo a volver a surcar sus páginas ya que el recuerdo, cuanto más se emborrona, más profundo y nostálgico se vuelve. Son pocos los libros que se clavan como una chincheta en la memoria y que ayudan a reflexionar sobre vivencias personales.
La amistad y la tragedia, qué lejos deberían volar esas dos cometas pero, en esta ocasión, lamentablemente sus hilos se entrelazan para liar una trama tan deliciosa como delicada. Sin embargo, lo que recuerdo con mayor fervor es el relato de la adopción. Wow, ahí caí en la cuenta del sufrimiento que conlleva para unos padres, lo cual entraña un mayor agradecimiento para todos aquellos que optan por esa dolorosa decisión.
Sin duda, muy recomendable para personas adoptadas, ya que les podrá revelar de un modo muy natural esta realidad que hace aflorar deseos de agradecimiento, y eso se lo debo sin duda a Khaled Hosseini.
Tras este libro, al tiempo leí la secuela 'Mil soles espléndidos', que me gustó pero fue menos impactante que este primero, por aquello de que la primera vez que uno se enfrenta a esta narrativa produce mayores emociones.
Por cierto, el dilema del huevo y la gallina no está claro. Pero sí que tengo claro que para escribir hay que leer. Y no estoy leyendo últimamente, por tanto, tampoco escribiendo. En cualquier caso, estoy con un libro de nuevo entre las manos y por eso quiero escribir esta reseña, para motivarme: pronto, terminaré mi primer libro del año.
