Ojos rojos. Garganta inflamada, febrícula. Cuadro evidente de conjuntivitis y faringitis, estaba muy claro para la médico, no tanto para mí, y me han recetado 5 drogas que me han ayudado mucho.
Lo que más ilusión me ha hecho es el colirio. Ese producto entra en tu ojo y te molesta un poco en el primer instante, tiene un punto incómodo. Pero ese bache que hay que pasar es estratégico para acabar con la conjuntivitis.
Mentiría si no afirmo que me encanta especular sobre la situación de los distintos pacientes en urgencias. Ver a otro peor que tú anima mucho, qué duda cabe, y había gente peor que yo.
Triaje, box 4 y alta. Todo en 1 hora, muy eficaz si lo comparo con 10 horas de espera infértiles en Barbastro, aquello es un recuerdo imborrable, tanto o más que la reseña que les puse en Google. Espero que los del autobús que tuvo un accidente en Barbastro y metió a muchas personas en Urgencias estuvieran al menos peor que yo. Creo que sí, porque yo solo estaba de acompañante en aquella ocasión.
Uno de los acompañantes de mi dolor decidió introducirme en su realidad: cuando hizo la mili, la conjuntivitis era el pan de cada día. Dormir poco, mucha suciedad y poca higiene eran los ingredientes perfectos para ello. Ahí es cuando se te va un poco la tontería y te das cuenta de que eres un tonto más.
